La transformación de esta casa de los años 80 en un espacio contemporáneo y visualmente conectado fue un gran desafío para Estudio Ibarra. En este emocionante proyecto de remodelación, el equipo de interiorismo el objetivo principal fue el de satisfacer las necesidades de los propietarios, quienes anhelaban un diseño fresco y moderno que reflejara su personalidad desenfadada pero sofisticada.
Con el objetivo de lograr una conexión visual cohesiva en toda la vivienda, se seleccionaron cuidadosamente materiales y colores que se complementaran entre sí. La paleta de colores elegida se basó en tonos neutros y luminosos, creando un ambiente fresco y luminoso en todas las áreas. Se hizo especial hincapié en los detalles, como en el aseo principal, donde el lavabo Nilo de Bathco se convirtió en el corazón del espacio. La incorporación de azulejos de porcelana en gran formato, un amplio espejo y un mueble a medida en palillería de roble resaltaron la importancia de esta área.

Por otro lado, el aseo secundario se diseñó con un enfoque más juvenil, pero sin renunciar a la elegancia que caracteriza al resto de la vivienda. Las líneas curvas tanto del espejo como del lavabo Dinan, junto con la incorporación de elementos latonados, aportaron un toque sofisticado a este espacio.
Además, se prestó especial atención al mobiliario y los accesorios, seleccionando piezas de diseño contemporáneo con líneas limpias y formas simples que complementaban el estilo general del proyecto.


