Bad Kitty, distribuida a través de ORION Wholesale, ha actualizado el packaging de toda su línea de accesorios BDSM y lencería, en una transición progresiva que convivirá temporalmente con el diseño anterior en el mercado.
El nuevo packaging apuesta por una estética en blanco y negro, con un enfoque visual más limpio y contemporáneo. Según la marca, el blanco transmite claridad y apertura, mientras que el negro refuerza valores como elegancia, intensidad y sofisticación. La tipografía se ha simplificado para mejorar la legibilidad en el punto de venta.
A nivel funcional, uno de los cambios más relevantes es la estandarización del formato de caja, adaptable a diferentes categorías de producto, así como la incorporación de un sistema colgable integrado, que facilita su exposición en retail y optimiza el espacio en tienda.
Para el canal profesional, este rediseño supone una mejora directa en merchandising: mayor coherencia visual, mejor identificación de producto y facilidad de implantación en lineales. Además, el packaging mantiene información multilingüe y soporte visual del producto, elementos clave para la venta en entornos internacionales.
Con esta actualización, Bad Kitty refuerza su posicionamiento como marca accesible dentro del segmento BDSM, con una propuesta orientada tanto a consumidores de entrada como a perfiles más experimentales, manteniendo un equilibrio entre diseño, funcionalidad y precio competitivo.

