IQS y la empresa Molins impulsan la descarbonización del sector de la construcción con nuevos cementos sostenibles

Investigadores de IQS y la empresa cementera Molins colaboran en dos proyectos de doctorado industrial, ESCP y COSOFE, con el objetivo de reducir el impacto ambiental de la producción de cemento. La industria cementera es responsable de aproximadamente el 8% de las emisiones globales de CO2, debido principalmente al proceso de calcinación del clínker, componente esencial del cemento. Ante el reto de alcanzar la neutralidad climática en 2050, ambas organizaciones trabajan para encontrar soluciones que disminuyan estas emisiones sin comprometer el rendimiento ni la viabilidad industrial del material.

El proyecto ESCP, dirigido por investigadores de los grupos GAM y GESPA de IQS, se centra en el desarrollo de nuevos cementos con menor contenido de clínker, incorporando materiales cementantes suplementarios procedentes de subproductos industriales —como escorias de altos hornos y cenizas volantes— y de recursos naturales como las arcillas calcinadas, garantizando el rendimiento mecánico y la durabilidad del producto final. Por su parte, el proyecto COSOFE trabaja en la optimización integral del proceso de fabricación del cemento, abordando etapas clave como el molido, la reactividad de los materiales y la tipología del clínker, con especial atención a la captura y reutilización del CO2 generado durante el proceso para mejorar las propiedades del material.

Ambas iniciativas se enmarcan en el Plan de Doctorados Industriales de la Generalitat de Catalunya y responden a un enfoque de economía circular que busca una industria más eficiente, competitiva y comprometida con la descarbonización.

IQS and Molins drive decarbonisation in the construction sector with new sustainable cements

Researchers from IQS and cement company Molins are collaborating on two industrial doctoral projects, ESCP and COSOFE, aimed at reducing the environmental impact of cement production. The cement industry accounts for approximately 8% of global CO2 emissions, largely due to the clinker calcination process, a key component of cement. With the goal of achieving climate neutrality by 2050, both organisations are working to find solutions that cut these emissions without compromising the material’s performance or industrial viability.

The ESCP project, led by researchers from IQS’s GAM and GESPA groups, focuses on developing new cements with lower clinker content by incorporating supplementary cementitious materials from industrial by-products — such as blast furnace slag and fly ash — as well as natural resources like calcined clays, while ensuring the mechanical performance and durability of the final product. Meanwhile, the COSOFE project works on the comprehensive optimisation of the cement manufacturing process, addressing key stages such as grinding, material reactivity and clinker typology, with particular emphasis on capturing and reusing the CO2 generated during the process to improve the material’s properties.

Both initiatives are part of the Industrial Doctoral Programme of the Generalitat de Catalunya and are grounded in a circular economy approach that seeks a more efficient, competitive and decarbonisation-committed industry.

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