La industria química valenciana afronta un escenario de creciente complejidad normativa que obliga a las empresas a destinar cada vez más recursos técnicos, humanos y económicos a la gestión y acreditación de sus obligaciones en cuanto a seguridad industrial y sostenibilidad. Esta situación, especialmente exigente para las pymes, plantea el reto de mantener los máximos estándares de seguridad sin comprometer la capacidad de inversión, innovación y competitividad del sector.
Por ello, la Asociación Química y Medioambiental del Sector Químico de la Comunitat Valenciana (QUIMACOVA) presentó a primeros de noviembre QSAFE, un nuevo sello de reconocimiento voluntario que permitirá a las empresas acreditar, mediante evaluaciones independientes, que su gestión de la seguridad va más allá de las obligaciones legales. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Generalitat y la colaboración de la Federación Empresarial de la Industria Química Española (FEIQUE).
La presentación tuvo lugar durante la VIII edición del Safety Day, organizada por QUIMACOVA en el Auditorio Miguel Burdeos de la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV), en València. La jornada contó con la participación de representantes institucionales como Felipe Javier Carrasco, secretario autonómico de Industria de la Generalitat, y Julio Delgado, director General de Industria, quienes intervinieron en la inauguración junto a Amaya Fernández, presidenta de QUIMACOVA.

El proyecto de QSAFE, respaldado por la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo de la Generalitat, responde así a la necesidad de ofrecer soluciones prácticas que ayuden a las empresas químicas a gestionar las crecientes exigencias normativas sin comprometer su competitividad.
El desarrollo de QSAFE se enmarca en la preocupación que QUIMACOVA viene trasladando sobre la denominada “fatiga regulatoria” y en la necesidad de acompañar las exigencias normativas con herramientas que faciliten su aplicación, especialmente entre las pymes.
En este sentido, la presidenta Fernández explicó que “la industria química está comprometida con la seguridad y la mejora continua, pero ese compromiso debe poder desarrollarse en un entorno que permita a las empresas seguir invirtiendo, innovando y creciendo. No cuestionamos la necesidad de contar con una regulación rigurosa, sino que defendemos que las exigencias deben ir acompañadas de herramientas y recursos que faciliten su aplicación”.
Fernández destacó, además, el respaldo institucional al proyecto: “QSAFE es un ejemplo de cómo la colaboración entre la Administración y el sector empresarial puede traducirse en soluciones concretas y efectivas”.
En concreto, QSAFE acredita estándares de seguridad superiores a los mínimos exigidos por la normativa, sin sustituir las inspecciones y obligaciones legales. Para obtenerlo, las empresas deben superar una evaluación documental y presencial realizada por entidades independientes, cuyos resultados son validados por un comité técnico multidisciplinar.
Además de contribuir a mejorar la seguridad, el modelo impulsado por QUIMACOVA también aporta ventajas competitivas, al mejorar el perfil de riesgo de las empresas ante aseguradoras y financiadores, favorecer el acceso a mejores condiciones de aseguramiento y financiación y reforzar su posición ante clientes y en licitaciones. Además, el proceso permite identificar oportunidades de mejora y optimizar recursos.
En concreto, el modelo evalúa cuatro ámbitos: seguridad industrial, seguridad ambiental, seguridad de procesos y seguridad patrimonial. A partir de ellos, QSAFE establece dos niveles de reconocimiento: el primero comprende la seguridad industrial y ambiental, mientras que el segundo amplía la evaluación a la seguridad de procesos y patrimonial, para lo que es necesario haber superado previamente el primer nivel. El sello tendrá una vigencia de tres años, con seguimiento anual y renovación mediante auditoría.
Para QUIMACOVA, la puesta en marcha de QSAFE supone un paso más en su apuesta por compatibilizar la seguridad industrial con la competitividad del sector. La asociación defiende que las crecientes exigencias normativas deben acompañarse de apoyo técnico, simplificación administrativa y herramientas que faciliten su aplicación, especialmente entre las pymes.
Además de la presentación de QSAFE, QUIMACOVA dedicó el VIII Safety Day a otros aspectos clave de la seguridad industrial, como las buenas prácticas de respuesta ante emergencias, con la intervención de Elisa Pérez, Risk Engineer de Zurich Resilience Solutions, así como las estrategias de comunicación en situaciones de crisis, de la mano de Amparo Cervantes y Antonio Monsalve, responsables de ALETREO.
Fundada en 2003, QUIMACOVA es la voz del sector químico en la región y cuenta ahora con más de 230 empresas asociadas. Su misión es visibilizar la industria química como motor económico, aliado social y referente en química sostenible, mostrando su impacto real en la economía y la vida de la ciudadanía.
Bajo el lema “La química nos une”, QUIMACOVA fomenta el asociacionismo sectorial, promueve la competitividad de las empresas y participa en decisiones legislativas, económicas y sociales que afectan al sector. Su objetivo es consolidar el prestigio de la industria y difundir una química sostenible, consciente del medioambiente.
En la foto principal, Amaya Fernández y Julio Delgado.

