El nuevo Molinillo de Cacao Artesanal Molaris de Let’sPause es un claro ejemplo del amor que siente la marca por el upcycling natural. Y, por supuesto, un objeto de decoración fascinante.
Incluido dentro de la línea Especies Únicas –una selección de piezas artesanales de producción limitada– el Molinillo Molaris nos hace revivir el olor de la tierra mojada, el sonido de la lluvia, de las cigarras, de los pájaros salvajes… Así es el entorno natural en el que se crea.
Todo comienza cuando la flor de la magnolia se cierra para formar el fruto y proteger las semillas en su interior. Cuando las semillas maduran y se tornan de color rojo vivo, el fruto se abre y los pájaros acuden para comérselas… Hasta que el fruto cae a la tierra.
Es entonces cuando nuestro artesano lo recolecta e inicia un procedimiento que tiene cientos de años de tradición: tras agujerear su base, lo une a un bastón que realiza él mismo con madera de móncoro. A continuación, lo pone a secar: el sol y el calor finalizan la pieza.

Un precioso elemento de decoración
El resultado es un elemento único, de aspecto natural y extraordinariamente decorativo, que se puede colocar en un jarrón, en una cesta o reposando en el centro de una mesa. Como los molinillos tienen diferentes tamaños, Let’s Pause crea diferentes objetos con ellos, como colgadores de pared o pomos de puertas y armarios.
Un objeto orgánico que podemos devolver a la naturaleza
Si enterramos el molinillo en el jardín, en el bosque o en una maceta, se degradará siguiendo su proceso natural y volverá a fusionarse con la tierra.
Una curiosidad: puede usarse para batir el chocolate deshecho y darle una textura espumosa perfecta. En las plantaciones de cacao de Colombia, es una tradición ancestral que aún se conserva.


