ANFFECC y Ceramicolor, preocupadas por la crisis de demanda, la situación geopolítica y la descarbonización del sector

El presidente de ANFFECC, Fernando Fabra, y Manuel Breva, secretario General de la Asociación de fabricantes de Fritas, Esmaltes y Colores Cerámicos, se reunieron  en Cersaie con el presidente de la asociación homóloga italiana, Ceramicolor, Pierluigi Ghirelli.

Como ya viene siendo habitual en este tipo de encuentros que suelen celebrarse en Cersaie, se trataron los temas de actualidad que preocupan a ambas industrias, con el fin de intercambiar puntos de vista y establecer una colaboración ante las autoridades europeas.

En esta ocasión se habló de la caída de la demanda, provocada por la crisis energética de los últimos dos años, a la que se une la compleja situación geopolítica internacional, con conflictos abiertos en Europa y Oriente Medio. A esto se suma la incertidumbre en torno al devenir de la política estadounidense, la reacción de la economía china a esta situación y la pujanza de la producción cerámica en países como India, a precios muy por debajo del de mercado.

Todo ello ha afectado mucho al comercio internacional, provocando una importante caída de la demanda y de la producción cerámica a escala mundial, que las empresas están luchando por remontar con esfuerzo y poniendo el foco en la I+D+i, como elemento diferencial frente a los competidores de fuera de la UE.

Otro tema que preocupa al sector es la descarbonización, de cara al cumplimento del Pacto Verde Europeo -Green Deal- y los objetivos 2030.Fuentes de ANFFECC explican que la asociación está inmersa en el desarrollo del proyecto H2frit, subvencionado por GVA como proyecto estratégico, encaminado al estudio del uso de hidrógeno como combustible para la producción de fritas cerámicas. El proyecto, que comenzó en octubre de 2023, se está desarrollando satisfactoriamente y ha sido una apuesta de la asociación para progresar en la descarbonización de la producción de fritas cerámicas, con el consecuente cambio tecnológico que esto conlleve, pues está enfocado hacia la transferencia de conocimiento entre todo el sector.

Finalmente, tanto ANFFECC como Ceramicolor pusieron de manifiesto que hay que valorar los estándares de producción de la industria española e italiana pues, en ambos países, “se cumple la normativa nacional y europea, tanto de protección ambiental como de índole administrativa, mucho más estricta que en países competidores que producen en otras áreas del mundo”.

Por ello insisten en que la industria europea “está dispuesta a hacer un esfuerzo, pero hay que velar por la rentabilidad y la competitividad, y para ello es necesario que los compromisos que asumir sean equilibrados y acordes a la tecnología existente, y que la UE proteja a estos sectores para que permanezcan generando valor y empleo en Europa, sin exigencias imposibles de cumplir y que aboquen a la deslocalización, como ya está ocurriendo”.

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