El Pabellón de España en la 19.a edición de la Exposición Internacional de Arquitectura – La Biennale di Venezia presenta Internalities: Architectures for Territorial Equilibrium, un proyecto comisariado por los arquitectos Roi Salgueiro y Manuel Bouzas que explora cómo la arquitectura puede reducir las externalidades medioambientales asociadas con los procesos de producción para avanzar hacia la descarbonización de la arquitectura en España.
Internalities es el proyecto seleccionado mediante convocatoria abierta para representar a España, y que responde a la propuesta del comisario de esta edición de la Bienal, Carlo Ratti. Bajo el lema Intelligens. Natural. Artificial. Collective, la propuesta de Ratti busca visibilizar las diferentes inteligencias que se están desarrollando para combatir la crisis climática.

“Internalities analiza de qué modos, hasta qué punto, con qué costes, mediante qué edificios, ciudades y territorios, la arquitectura española va dejando atrás las economías de la externalización”, sostienen Roi Salgueiro y Manuel Bouzas.
El proyecto también pone en valor el trabajo de una nueva generación de arquitectos españoles que examina con rigor y radicalidad cómo la arquitectura puede mediar en el equili- brio entre ecologías y economías.
En este sentido, el pabellón español explora cómo la arquitectura puede superar el modelo de externalización actual y contribuir a la descarbonización del país. Para ello investiga el uso de materiales locales, regenerativos y de baja huella de carbono, así como la revinculación de esta paleta de recursos a los paisajes de donde proceden.
“Este proyecto pone de relieve cómo la arquitectura puede contribuir a la descarbonización de un país al tiempo que actúa como motor de desarrollo económico, impulsando la reactivación de sus economías locales”, sostiene Iñaqui Carnicero, Secretario General de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura.
La exposición está promovida por el Gobierno de España, a través de la Secretaría General de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MI- VAU), en colaboración con Acción Cultural Española (AC/E) y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Además el proyecto cuenta con el patrocinio oficial de FINSA.
Internalities, un nuevo concepto
El pabellón español propuesto por Roi Salgueiro y Manuel Bouzas se construye en torno a una palabra que no existe: Internalities. La forma más sencilla de definir la idea de Internalidad es en oposición a la de Externalidad, que es un concepto consolidado en disciplinas como la economía y la ecología.

El término Externalidad fue acuñado por el economista británico Arthur Pigou en 1920 para describir los “costes indirectos que afectan a personas y territorios que no mantienen relación con la elaboración de un producto”. De acuerdo con esa definición, son externalidades el conjunto de repercusiones, subproductos, residuos, emisiones y desechos que subyacen, no cuantificados, a los procesos habituales de producción. Uno de esos procesos es la construcción, que es responsable del 37% de las emisiones globales de CO2.
“La construcción genera externalidades cuando extraemos materiales, quemamos energías, desplazamos oficios locales, producimos residuos y generamos emisiones. Las externalidades ocasionan, así, un grave desequilibrio entre los edificios que construimos y los territorios que afectamos”, aseguran los comisarios. Combinadas, constituyen la causa central de la crisis medioambiental que Carlo Ratti pretende abordar en esta bienal.
En este sentido, Internalities plantea una arquitectura que responde ante las externalidades medioambientales con el objetivo de revertirlas. A través de diferentes propuestas, se busca explorar cómo los arquitectos pueden aspirar a no depender de un tráfico intercontinental de recursos, sino a ser capaces de equilibrar, de manera interna, las relaciones entre ecologías y economías.
La exposición
A través de proyectos, investigaciones y fotografías, el pabellón examina el uso de recursos locales, regenerativos y de baja huella de carbono. En conjunto, el proyecto cuestiona cómo reducir las emisiones asociadas a los procesos de extracción, fabricación, distribución, instalación y deconstrucción de las arquitecturas que habitamos.
La estructura de la exposición consiste en una sala central que actúa como introducción y cinco salas laterales que presentan diferentes temas de investigación. La sala central, titulada Balance, reúne los 16 proyectos arquitectónicos de distintos estudios seleccionados a través de una convocatoria que se presentan mediante dos maquetas, 32 en total. Los edificios expuestos emplean diferentes tipos de piedra (granitos, calizas, marés y pizarras), utilizan variedades de madera (pino, abeto, corcho, teca) que se adaptan en función de las especies disponibles en cada geografía, recurren a materiales con origen en el propio suelo (arcillas, tierras compactadas o ladrillos), incorporan fibras y aislantes naturales o desarrollan técnicas de minería urbana. En definitiva, cada uno de los proyectos arquitectónicos expuestos demuestran modos distintos de internalizar un material atendiendo a su contexto.

La sala pone de manifiesto la relación y el equilibrio que existe entre estos materiales y los territorios de los cuales provienen. Para ello se disponen 16 balanzas, una por proyecto, que sostienen en cada una de sus bandejas las maquetas que representan las dos escalas a las que opera el proyecto. La primera consiste en los sistemas de construcción y está realizada con el material que el edificio ha internalizado más ambiciosamente. La segunda es de escala territorial y muestra las geografías de origen de esos materiales y los procesos empleados para su obtención.
Esta visión general se completa con las cinco salas laterales que acogen los resultados de los temas de investigación abordados por los equipos de investigadores y arquitectos para analizar la descarbonilación de la arquitectura en España: Materiales, Energía, Oficios, Residuos y Emisiones.
Así, las salas laterales completan el discurso del pabellón, señalando las alternativas que se están planteando en España para dar respuesta a la problemática planteada.
Cinco ejes de investigación
A través de las salas perimetrales, la exposición profundiza en las ecologías regionales de recursos como la madera, la piedra y la tierra, así como en los bosques, canteras y sue- los de donde provienen. La exposición se estructura en torno a cinco ejes de internalidad para la descarbonización de la arquitectura en España: Materiales, Energía, Oficios, Residuos y Emisiones. Cada eje ha sido abordado por un equipo de arquitectos y fotógrafos locales que han estudiado un territorio y recurso concreto de la geografía española.
• El eje Materiales analiza las cadenas de valor de materiales naturales y regenerativos en la cornisa cantábrica, desde las prácticas forestales hasta la industria de la madera. La investigación que se puede ver en esta sala ha sido llevada a cabo por los arquitectos e investigadores Daniel Ibáñez y Carla Ferrer y la fotógrafa María Azkarate. A través de fotografías, maquetas e infografías, la sala muestra el recorrido de la madera desde los montes de producción hasta su aplicación en diferentes edificios, subrayando el potencial de la madera como modelo para un tipo de construcción más sostenible, basado en recursos locales y de baja huella ecológica.
• El eje Energías examina la transición energética y sus implicaciones paisajísticas, con un enfoque en la generación eólica e hidroeléctrica, en torno a la cuenca del río Eume, en la costa atlántica del noroeste de España. Aurora Armental y Stefano Ciurlo, del estudio de arquitectura Estar, junto al fotógrafo Luis Díaz Díaz, abordan la transición energética como un proyecto de paisaje a escala territorial, orientado a equilibrar energía, biodiversidad e igualdad social. En este contexto, la sala plantea un modelo alternativo al de los grandes parques eólicos, disminuyendo las escalas de intervención y multiplicando los lugares de producción, así como diversificándolos con otras técnicas como la energía solar o la eólica marina.
• En el eje Oficios los investigadores Anna y Eugeni Bach, junto a la fotógrafa Caterina Barjau, investigan cómo desescalar la dependencia de tecnologías globales para recuperar inteligencias constructivas locales asociadas al uso de tierras en el arco mediterráneo. Su investigación pone el foco en el uso de la tierra, un material común en la construcción por sus cualidades físicas y versatilidad de elaboraciones. A través de la investigación de tres empresas catalanas como Cerámica Cumella, Fetdeterra y Rajoleria Quintana, se analizan los procesos de producción y elementos de construcción que buscan minimizar su impacto ambiental. Además, se hacen eco de la importancia de recuperar técnicas constructivas ligadas al territorio (uso de arcilla cocida, tierra compactada y cerámica artesanal) al tiempo que visibiliza los oficios, herramientas y personas que representan saberes y modos de hacer.
• El eje Residuos, explora estrategias de recuperación, recirculación y reutilización de materiales descartados en la construcción en el área metropolitana de la región central de España. A cargo de Lucas Muñoz y la fotógrafa Ana Amado, la investigación de esta sala explora cómo el área metropolitana de Madrid que, con escasos recursos propios, depende tanto de materiales como de energía del resto del país. El equipo ha puesto el foco en aquellos edificios realizados durante el desarrollismo español de mitad del siglo XX y que, construidos con materiales de alta huella de carbono, se acercan al final de su vida útil y cuyos materiales se podrían reutilizar en futuras construcciones. El objeto de esta sala es profundizar en modos de construcción que hagan uso de materiales descartados y reciclados, que piensen en los cambios y transformaciones posibles a lo largo de su vida útil y que consideren la posibilidad de su parcial o total deconstrucción.
• El eje Emisiones aborda el ciclo completo del CO2 a lo largo de la vida útil de un edificio, desde su extracción hasta su demolición, con ejemplos de reducción de emisiones en las Islas Baleares. La investigación ha sido llevada a cabo por Carles Oliver y David Mayol, junto a la fotógrafa Milena Villalba, y destaca la producción y uso de materiales locales como la piedra de marés, los bloques de tierra compactada o los bloques de hormigón ciclópeo, entre otros. Así, esta sala explora cómo la arquitectura reciente en las Islas Baleares persigue la autosuficiencia en el contexto del decrecimiento. Esto incluye estrategias como la recuperación y conservación de recursos locales bajos en carbono, la modernización de las industrias locales para apoyar la transición energética y el reciclaje de recursos que antes se desechaban.
Además, la exposición está íntegramente construida con los materiales protagonistas de la muestra, con un papel destacado para la madera procedente de montes vecinales en mancomún de Galicia, gracias al patrocinio de la maderera FINSA, con la que se han construido los dispositivos expositivos diseñados por ambos comisarios, manteniendo la coherencia del discurso del pabellón en cuanto a los materiales, su origen y producción.

