La infección de la vid por el grapevine fanleaf virus (GFLV), agente causal del entrenudo corto infeccioso de la vid, provoca una importante reducción de la productividad y, en casos graves, puede comprometer la viabilidad de la cepa. Este virus se transmite a través de nemátodos del género Xiphinema, siendo Xiphinema index el principal vector reconocido y Xiphinema italiae un vector secundario. Para la transmisión del virus es suficiente un único periodo de alimentación del nemátodo sobre una planta infectada, incluso durante tiempos de contacto muy reducidos.
El uso de vinazas procedentes de la industria vitivinícola como biodesinfectantes del suelo es una práctica contrastada y ampliamente estudiada, especialmente en sistemas de producción integrada y sostenible. Estas enmiendas orgánicas han demostrado una elevada eficacia en la reducción de poblaciones de nemátodos fitoparásitos, contribuyendo al control del GFLV y a la mejora de la sanidad del suelo.
Para el estudio y control del efecto de los biodesinfectantes en los nemátodos del suelo, es especialmente conveniente aplicar métodos de extracción por centrifugación basados en diferencias de densidad. Tras una primera criba del suelo para eliminar partículas gruesas, la muestra se resuspende en agua destilada y se somete a una centrifugación suave. Posteriormente, el sobrenadante se recupera y se centrifuga nuevamente, quedando los nemátodos en suspensión, listos para su recuento e identificación.
Con el fin de evitar que los individuos de menor tamaño se mezclen con el precipitado, es fundamental que el proceso de centrifugación cuente con un control preciso de la frenada desde el inicio del ciclo ya que una frenada brusca puede provocar la sedimentación de nemátodos de menor tamaño junto con el precipitado, afectando a la eficiencia de recuperación y a la precisión del análisis.
Por este motivo, resulta especialmente relevante el uso de centrífugas que permitan un ajuste preciso de las rampas de aceleración y frenado, ya que un control adecuado de la desaceleración contribuye a evitar la sedimentación de nemátodos de menor tamaño junto con el precipitado, mejorando la eficiencia de recuperación y la reproducibilidad de los resultados. En este contexto, centrifugas como la Digicen 22 permiten un control avanzado de estos parámetros, facilitando la adaptación del proceso a las características específicas de las muestras de suelo.
Este tipo de equipamiento es especialmente adecuado para aplicaciones agroambientales que requieren métodos analíticos reproducibles y un control preciso de las condiciones de centrifugación.

