ANFFECC presentó en su sede el 26 de febrero los datos anuales correspondientes a 2025 y realizó una valoración detallada de la situación del sector de fritas, esmaltes y colores cerámicos, que atraviesa un momento de gran incertidumbre tras varios años de fuertes tensiones acumuladas. La patronal analizó el impacto de los costes energéticos, las materias primas estratégicas y el marco regulatorio europeo sobre la competitividad industrial.
Según los datos anuales, las empresas asociadas cerraron 2025 con una facturación total de 1.363,5 millones de EUR, lo que supone un incremento del 1,5% respecto a 2024. La exportación alcanzó 891,4 millones, con un crecimiento del 2,7%, representando el 65,4% de las ventas totales. El mercado nacional se situó en los 472,1 millones de EUR, con un ligero descenso del 0,5%.
En términos de actividad, la producción total del sector se mantuvo estable en 2025 con 1,5 millones de t, un +0,4% respecto al año anterior. La patronal destaca además el mantenimiento del empleo y la cualificación: el sector sostiene 4.006 empleos directos, con un crecimiento del 0,6% en 2025. Detrás de estas cifras hay empresas intensivas en conocimiento: uno de cada cuatro trabajadores tiene titulación universitaria.
No obstante, ANFFECC advierte de una presión creciente sobre la competitividad. “La presión de costes en energía y materias primas estratégicas está marcando el día a día de nuestras empresas. En algunas de ellas los incrementos han llegado a oscilar entre el +30% y el +177 % en pocos meses, con efectos directos sobre los márgenes”, señala Fernando Fabra, presidente de ANFFECC (a la izquierda en la foto).
La patronal ha cuantificado además el impacto del Régimen Europeo de Comercio de Derechos de Emisión en más de 55 millones de EUR para el sector en el período 2026-2030, como consecuencia de la reducción prevista de derechos asignados.
En este escenario, la asociación considera que el riesgo de deslocalización continúa creciendo: “Cuando Europa acumula costes y obligaciones por encima de sus competidores, las decisiones de inversión se posponen o se redirigen a otros países”, advertía Fabra.
“La protección ambiental y la competitividad no son objetivos incompatibles, pero la transición debe ser técnicamente viable, económicamente asumible y compatible con la competencia global, pues solo con empresas rentables podremos seguir invirtiendo en innovación y sostenibilidad”, recalcó.
ANFFECC sigue trabajando en proyectos de descarbonización. Subraya que el sector está haciendo su trabajo: El proyecto H2frit finalizado en 2025 ha demostrado la viabilidad técnica del uso de hidrógeno en la fusión de fritas cerámicas, pero, como se ha puesto de manifiesto, la viabilidad económica dependerá de factores externos como la garantía de suministro, el marco legal, el desarrollo de infraestructuras y la aplicación de precios competitivos.
De hecho, el sector sigue buscando alternativas. ANFFECC trabaja actualmente en una hoja de ruta de descarbonización que contempla tecnologías como electrificación de procesos, gases renovables, eficiencia energética y tecnologías de captura y uso de carbono, en la búsqueda de nuevas soluciones para descarbonizar el sector de una forma sostenible y que permita mantener la rentabilidad y la competitividad.

