Mientras que en los mercados emergentes el crecimiento se elevará al 2,8 %, en las economías avanzadas apenas llegará al 0,8 %, por el efecto del conflicto en Oriente Medio.
La producción del sector de la construcción crecerá apenas un 1,4 % en 2026, al mismo nivel que el año anterior, según un informe de Crédito y Caución. El aumento del precio de la energía y la escalada inflacionaria están afectando a la confianza empresarial y a la inversión en grandes proyectos de construcción. El aumento de los tipos de interés y el incremento de los costes energéticos también están provocando una minoración del poder adquisitivo de los hogares, que lastra la demanda de vivienda.
Todo este contexto explica el estancamiento del sector, con claras diferencias entre las economías avanzadas y las emergentes. Así, mientras que en las primeras la construcción apenas crecerá un 0,8 %, en las segundas llegará al 2,8 % debido a la creciente urbanización que se está registrando en estos países. En India, por ejemplo, se prevé un crecimiento del 6,5 % este año. Para 2027, el informe de la aseguradora de crédito estima un repunte del 3,0 %, impulsado principalmente por una mayor actividad en Europa y América del Norte.
Además de los efectos del conflicto del Golfo y del bloqueo del estrecho de Ormuz, las empresas constructoras se enfrentan a importantes retos. La escasez de mano de obra cualificada y los elevados costes laborales son problemas estructurales que afectan a muchas economías avanzadas. El resultado es un menor margen comercial para las compañías y retrasos en los plazos de entrega. Las constructoras suelen trabajar con precios fijos en los contratos, por lo que no pueden repercutir los costes adicionales.
En Europa y Reino Unido, la estimación de crecimiento es del 0,5 % este año. Las políticas fiscales de muchos países de la zona del euro se endurecerán con el fin de reducir los déficits, lo que supondrá un lastre para la construcción de infraestructuras en los próximos años. En la región, los costes de los materiales siguen siendo más elevados que en el pasado, y la escasez de mano de obra se ha convertido en un problema estructural. Ambas cuestiones están afectando negativamente a los márgenes de las empresas constructoras. El riesgo crediticio sigue siendo elevado en la mayoría de los países.
Además, se trata de un área de actividad en la que la competencia es intensa, los márgenes de beneficio son reducidos y los compradores públicos suelen retrasarse en los pagos. La proporción de quiebras empresariales es mayor que en la mayoría de los demás sectores.
Advanced economies weigh down growth in the construction sector
While growth in emerging markets will rise to 2.8%, in advanced economies it will barely reach 0.8%, due to the effect of the conflict in the Middle East.
Construction sector output will grow by just 1.4% in 2026, the same level as the previous year, according to a report by Crédito y Caución. Rising energy prices and escalating inflation are affecting business confidence and investment in large construction projects. Higher interest rates and increased energy costs are also reducing households’ purchasing power, which is weighing down housing demand.
This overall context explains the sector’s stagnation, with clear differences between advanced and emerging economies. While construction in advanced economies will grow by barely 0.8%, in emerging economies it will reach 2.8%, driven by the growing urbanization taking place in these countries. In India, for example, growth of 6.5% is expected this year. For 2027, the credit insurer’s report estimates a rebound of 3.0%, driven mainly by increased activity in Europe and North America.
In addition to the effects of the Gulf conflict and the blockade of the Strait of Hormuz, construction companies face significant challenges. Shortages of skilled labor and high labor costs are structural problems affecting many advanced economies. The result is lower profit margins for companies and delays in delivery times. Construction firms typically work with fixed-price contracts, meaning they cannot pass on additional costs.
In Europe and the UK, growth is estimated at 0.5% this year. Fiscal policies in many eurozone countries will tighten in order to reduce deficits, which will weigh on infrastructure construction in the coming years. In the region, material costs remain higher than in the past, and labor shortages have become a structural problem. Both issues are negatively affecting construction companies’ margins. Credit risk remains high in most countries.
Furthermore, this is a highly competitive area of activity, with narrow profit margins, and public buyers often delay payments. The rate of business bankruptcies is higher than in most other sectors.

