Culdesac talla la nueva identidad de Arcos en un showroom concebido para compartir

El estudio valenciano diseña en la sede de la histórica firma cuchillera, en Albacete, un espacio de 200 metros cuadrados que integra exposición, museo, cocina, formación y eventos. Una espiral de planos metálicos cortados, plegados y retraídos traslada a la arquitectura el gesto técnico de fabricar un cuchillo. Doce expositores modulares, desmontables y reconfigurables permiten actualizar la muestra y trasladar su identidad a las tiendas de la compañía.

Culdesac ha diseñado el nuevo showroom de Arcos en las oficinas centrales de la histórica firma cuchillera, fundada en 1734 en Albacete. El proyecto transforma una superficie de aproximadamente 200 metros cuadrados en una cápsula de su nueva identidad y en un espacio vivo desde el que compartir su historia, su capacidad industrial y su cultura de producto.

“El showroom culmina varios años de trabajo junto a Arcos. El proceso parte del replanteamiento estratégico de su propuesta de valor y se traslada progresivamente al branding, el packaging y el espacio: desde las instalaciones efímeras y los puntos de venta hasta el espacio museístico de la marca en su sede central”, explica Pepe García, CEO de Culdesac.

Una arquitectura cortada y plegada

La intervención parte de una masa única que se corta, se pliega y se retrae para hacer visible el paso del tiempo. Una espiral central conduce el recorrido sin revelar nunca el espacio por completo. La arquitectura se descubre de forma progresiva, a través de fragmentos, planos y perspectivas que llevan al visitante desde la historia de Arcos hasta sus aplicaciones más contemporáneas.

El sistema está formado por finos paneles metálicos de tonalidad oxidada, dispuestos por acumulación para construir una geometría envolvente. Su apariencia remite a la materia prima, al filo y a los procesos industriales vinculados a la fabricación del cuchillo. El tono cálido conecta, a su vez, la precisión técnica con una idea de hospitalidad ligada a la cultura española y mediterránea.

La modularidad es otra de las claves del proyecto. Culdesac ha diseñado doce expositores independientes que siguen la misma lógica material de la arquitectura: piezas seccionadas y plegadas para generar baldas, soportes, vitrinas, sistemas de cuelgue y superficies de presentación. Fácilmente desmontables y reconfigurables, permiten actualizar la exposición y crear distintas composiciones según las colecciones, los productos o los usos del espacio. El sistema se ha trasladado también a las tiendas de Arcos, extendiendo una misma identidad expositiva a diferentes contextos comerciales.

Un recorrido desde la memoria hasta la mesa

La experiencia comienza con un área museística que recorre doce grandes hitos de la trayectoria de Arcos. En este primer tramo, las lamas se acortan para acompañar una lectura más histórica, combinada con contenidos digitales y piezas significativas. Desde allí, el visitante se adentra en tres universos que ordenan el catálogo según sus contextos de uso: la aplicación industrial, el trabajo profesional en cocina y el ámbito doméstico de la mesa y los cubiertos.

Cada universo se expresa mediante una atmósfera específica. El área industrial adopta un carácter más frío y técnico, con superficies retroiluminadas que evocan el hielo y los entornos vinculados al procesamiento de alimentos. El recorrido avanza hacia la cocina y termina en un registro más cálido y social, donde el producto se relaciona con el encuentro y la sobremesa.

Cocinar, aprender y reunirse

En el centro del showroom, una cocina completamente operativa permite realizar demostraciones de producto en condiciones reales. Su mesa móvil puede girarse y conectarse con la isla para crear una gran superficie común destinada a cenas, presentaciones y pequeños eventos. Esta capacidad de transformación sitúa el acto de compartir en el corazón del proyecto.

El recorrido culmina en un ámbito circular equipado con tres grandes pantallas para formaciones, reuniones y presentaciones. Los sistemas magnéticos permiten componer selecciones de cuchillos adaptadas a cada cliente o sesión, mientras la iluminación concentra la atención en el área activa. Tecnología y mobiliario hacen posible que un mismo espacio responda a necesidades comerciales, pedagógicas y corporativas.

Más que un escenario estático, el showroom funciona como una herramienta cotidiana para presentar producto, formar a los equipos, recibir a clientes y organizar encuentros. La arquitectura responde así al concepto “Cut to share”, desarrollado por Culdesac para Arcos: cortar para compartir. “Queríamos convertir el cuchillo en un instrumento capaz de activar vínculos, conversaciones y experiencias alrededor de la mesa, y dejar de ser tan solo un objeto”, explica Borja Berna Orts, diseñador del proyecto.

Sobre Culdesac

Culdesac trabaja en la intersección entre espacio, marca y experiencia. Creamos brand environments desde una práctica transversal, capaz de moverse entre escalas para que cada decisión encaje y sostenga una misma coherencia. Con más de 25 años de trayectoria, diseñamos desde las premisas de evolución, adaptabilidad y sostenibilidad en el tiempo.

www.culdesac.es
www.arcos.com